¿Para que escapar de nuestra realidad, cuando estamos destinado
a pasar por una línea fina, donde no existe ninguna forma de escaparnos? cuando
la realidad es que, no podemos separar nuestros seres y mucho menos obligarnos a
omitir o hasta olvidar lo que para nosotros mismos, fue el punto central en donde
todo comenzó. Aquel sentimiento que nos llenó y nos ilumino, todo aquel
interior que estaba totalmente vacío y oscuro, no obstante, vivimos el día a día
engañándonos a nosotros mismo, sin pensar que por más que corramos de esa
realidad, más cerca estará de nosotros y aun con más fuerza, nos puede
destruir hasta el punto de llegar a nuestro último suspiro.