Si tú me dejaras, te invitaría un caliente y delicioso café,
en donde cada sorbo reflejaría todo deseo, pasión y una sed incontrolable hacia
tu cuerpo, donde el simple hecho en que menciones mi nombre, es un motivo
suficiente para calentarme en el punto exacto en el que se sirve una taza de café,
la cual quiero que tomes, para poder degustar dicho sabor en tus labios, con el
propósito de perderme en ellos, hasta el último día de mis suspiros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario